lunes, 31 de enero de 2011

REMPLAZAR LA PELÍCULA

La tecnología digital acabará remplazando a la película. Llevará su tiempo, pero exceptuando ciertas áreas especializadas, ciertamente sucederá.
El corazón de una cámara digital es su sensor, por lo general un CCD (dispositivo de carga acoplada). Este chip de silicio incorpora una matriz de elementos llamados SPD o fotodiodos de silicio. Cada uno de ellos acumula una carga de acuerdo con la cantidad de luz que reciben. Para el registro de imágenes se organizan un número suficiente, de tal modo que puedan ser leídos secuencialmente.Después de que todo el chip se haya expuesto a una imagen enfocada por el objetivo, se leen las cargas eléctricas, fila por fila, y se digitalizan. Cuando se ha procesado la última fila, su información se borra y cambia el contenido de las otras filas para que pueda leerse la siguiente.
De esta forma, los datos de cada fila se unen o se acoplan a la siguiente, de aquí el nombre de “dispositivo de carga acoplada”. Los datos para la imagen son transferidos a una tarjeta de memoria extraíble en la cámara, y el CCD se reajusta para una nueva toma.

 La película de color tiene tres capas de emulsión, cada una sensible a uno de estos colores; el resultado es una imagen a todo color, conseguida mediante el modelo llamado RGB. La solución digital es similar: unos receptores se filtran para la luz roja, otros para la luz verde  otros para la luz azul. Aquí, sin embargo, surge un problema de fabricación. Mientras que en la película las capas de color están dispuestas una encima de otra, los receptores de pixeles en un CCD tienen que situarse lado con lado.

Las cámaras de estudio diseñadas para fotografía de bodegones solucionan el problema usando todo el CCD tres veces seguidas, cada una a través de un filtro diferente. Las cámaras de tres disparos no tienen pérdidas de resolución, pero por supuesto sólo resultan útiles con sujetos estáticos.

Un nuevo competidor del CCD es el CMOS (semiconductor complementario de éxido metálico), que funciona según el mismo principio, pero se fabrica siguiendo el proceso empleado para hacer la mayoría de chips de memoria para ordenadores. En realidad, se trata de un chip de memoria convencional con un captor sensible a la luz en cada célula, por lo que su fabricación resulta más barata y tiene el potencial para procesar la información directamente.

El punto principal continúa siendo la resolución: la cantidad de detalle que puede captar el sensor y, en última instancia, el tamaño máximo de amplicación. Esto depende del número de pixeles –cuantos más, mejor, sin duda. Recientes avances en la tecnología CMOS incluyen la posibilidad de captar imágenes de 16 megapixeles, lo que acerca la resolución digital a la fotoquímica.


Freeman, Michael. Guía completa de la fotografía digital. Barcelona, Blume, 2003. (3ª edición)

LA FOTOGRAFÍA DIGITAL

Naturalmente, esto viene avalado por intereses comerciales, y todos los fabricantes de cámaras y películas reconocen el cambio que se está produciendo. Las cámaras digitales presentan una tecnología perjudicial hacia la foto tradicional. Esto quiere decir que evoluciona no porque la industria considere que es una buena idea, sino porque la tecnología la hace posible y, más importante, porque sus ventajas han calado entre los usuarios. Los fabricantes se han visto obligados a invertir y producir para sobrevivir. La nueva tecnología les perjudica, y los beneficiarios son los consumidores, a quienes les gusta la idea de pasarse al mundo digital.

En el curso del proceso de la imagen, desde el registro hasta la copia (o cualquier otra presentación final), la corrección y la manipulación de la imagen se lleva a cabo de forma muy sencilla. las imágenes digitales no se estropean y todas las copias son idénticas- a diferencia de la fotografía basada en película fotoquímica, donde cada generación extraída del negativo o diapositiva original sufre una pequeña degradación.
El cuarto oscuro ya no es necesario, ni tampoco hacer más viajes al laboratorio.

Por un lado, esta tecnología facilita la fotografía a aquellos que simplemente buscan un medio rápido y sin problemas de captar imágenes; por otro, ofrece más control que nunca al entusiasta y perfeccionista. El laboratorio digital no es oscuro ni está desordenado; basta una mesa de escritorio con ordenador, monitor y unos cuantos accesorios.

Los procedimientos digitales están cambiando la fotografía de varias formas. El simple acto captar una imagen del mundo real más o menos de forma instantánea, y seguidamente fijarla en la emulsión, dio a la fotografía una reputación de honestidad intachable. Uno de los más grandes fotógrafos de paisaje, Ansel Adams, escribió: “El negativo es el medio, la copia el resultado”. La manipulación digital ofrece no sólo una oportunidad para dar forma al resultado, sino también la opción de escribir el medio.

EL HARDWARE (LAS CÁMARAS DIGITALES)

. En una cámara digital, un diminuto sensor mide la luz como carga eléctrica; cuando se convierte en tono o color se transforma en un píxel. Vista en este contexto, la fotografía digital no supone un cambio mayor que el producido por el revelado químico: utiliza electricidad en vez de productos químicos, tintas o pigmentos.

Ésta es la promesa de la fotografía digital, y se extiende desde el momento en que se aprieta el disparador, a través del procesado de la imagen en la computadora, hasta el medio de salida, que puede ser una copia fotográfica, una película, una impresión sobre papel o una presentación en pantalla.

La resolución continúa siendo el punto más importante en las cámaras digitales. Cuanta más, mejor y mayor precio. Esto es lo que determina la categoría de las cámaras. Antes que cualquier otra cosa, cada modelo se caracteriza y se anuncia por el número de pixeles que puede captar su sensor CCD, medido en megapixeles (un millón de pixeles). Sin embargo, las cifras absolutas de resolución han cambiado enormemente en poco tiempo.
 las cámaras se clasifican en tres categorías: de gama baja, gama media y reflex.

La tecnología evoluciona y evolucionará durante muchos años. Los ordenadores y los programas son de gran importancia en el mundo de las cámaras digitales. Todo mejora y cambia (no necesariamente es lo mismo) constantemente, por lo que para entrar en este mundo de hardware digital hay que aceptar una rápida absolescencia.

LABORATORIO DE PRODUCCIÓN FOTOGRÁFICO